jueves, 8 de julio de 2010

A quejar que se acaba el mundo!

Quejarse es un placer al cual uno nunca debería renunciar.

Es más: como tantas otras cosas, uno sólo debería quejarse por placer.

Todos -casi todos- somos Job en algún momento de nuestra vida. Algunos encontramos tanto placer en serlo que ya no podemos abandonar.

Pero quiero dejarlo bien claro: desconfío de la gente que nunca se queja.

Venimos a un mundo en el que todo tiene dueño, con reglas y castigos ya establecidos y con -casi- todo inventado. Quién puede decir sinceramente que no tiene motivos para quejarse?


6 comentarios:

  1. ay, que susto el titulo a primera vista! por lo de "que se acaba el mundo", no?


    Siempre tenemos cosillas que nos molestan, uf! Las molestias son nuestras compañeras mas inseparables...

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  2. Ahora vuelvo y leo mi propio comentario "en frio" y veo que no quedó chistosa la primera parte como yo crei que iba a ser... no seria la primera vez que quiero transmitir un chiste y no me queda bien...

    No me es facil escribir con gracia, ahijuna!

    Ya fue. Igual, no importa.

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  3. Que lindo que es quejarse!!!
    eso si te suma como 40 años...
    Continue, lo escuchamos

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  4. Caro: a mi sí me pareció gracioso, pero bueno, hablamos de la queja, así que quejate nomás...

    Petardo: la queja es un estilo de vida. ¿Tal vez si me quejo lo suficiente me jubilen antes de tiempo?

    Nata: el secreto es quejarse sin culpa y, si es posible, con cierto estilo.

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