lunes, 9 de diciembre de 2019

Miau-to

Un auto atropella a un peatón. Cinco segundos despues ya hay una multitud disfrutando del espectáculo.

Entre los más arrojados, aparece uno que se identifica como médico. Con aplomo profesional da las primeras indicaciones.

Dos minutos después aparece otro galeno.

Con la misma firmeza que su colega, hace su propio diagnóstico y tacha al primero de curandero e ignorante.

La multitud toma partido por uno u otro, y la situación comienza a tornarse peligrosa.

Cada doctor, secundado por una pequeña turba enardecida; se dedica a cuestionar y desautorizar a su contrario.

El accidentado, aún tendido sobre la calle, fallece agradecido de haberse topado con tanta buena gente preocupada por su salud.

Fin


PD. Mañana asume el nuevo gobierno.

lunes, 2 de diciembre de 2019

Por qué nadie explica estas cosas a los niños?

Aquellos que demandan respeto deberían mantener conductas respetuosas.

Tiene sentido?

Parece que no...