miércoles, 29 de diciembre de 2021
Pequeña oda a una tarde de verano, a un sol impenitente, y a una mujer
viernes, 17 de diciembre de 2021
La respuesta a todas tus preguntas...
Es propio del ser humano interrogar a la creación.
Interrogamos sobre el cómo, sobre el cuando, sobre el por qué. Esas preguntas nos impulsan, y la búsqueda de esas respuestas nos hace más dueños de nosotros mismos y de nuestro destino.
Pero también nos interrogamos sobre el para qué. Y eso no está tan bien.
La vocación de andar buscando sentido a las cosas, en un universo muy probablemente regido por la contingencia, nos embarca en un viaje lleno de brumas y nos marca un camino muy cercano a la angustia.
Esa es la maldición de nuestra especie: junto con el deseo y la capacidad de saber el cómo, el cuando y el por qué, viene la necesidad de que las cosas tengan un para qué.
Si para usted esa pregunta tiene una respuesta, siéntase afortunado. Si no la tiene, no desespere, aquí le dejo una receta fácil de mojito:
miércoles, 15 de diciembre de 2021
I will heal you...
lunes, 6 de diciembre de 2021
lunes, 29 de noviembre de 2021
Números
Population Reference Bureau (PRB) es una organización privada sin fines de lucro que se especializa en recopilar y suministrar estadísticas necesarias para fines de investigación y académicos, centrados en el medio ambiente, la salud y la estructura de las poblaciones.
Esta gente, sabrán ellos cómo, ha estimado que desde la aparición del Homo sapiens anatómicamente moderno (no diferenciable del hombre actual) hasta la fecha han vivido más de 108.000 millones de individuos.
Como los que todavía respiramos somos cerca de 8.000 millones, quiere decir que 100.000 millones miran crecer el pasto desde abajo.
Cada uno de nosotros es irrepetible, cada persona es un mundo y todo eso... pero cómo sentir que uno inaugura cualquier mínimo sentimiento o pensamiento sabiendo la descomunal cantidad de gente que nos viene precediendo.
Uno podría pensar que un señor moderno dándole a la pelotita con un palo de golf es incomparable con un antepasado prehistórico del mismo, que le daba con un palo a la cena o a la novia. Yo tengo mis dudas.
Algún día alguien habrá hecho ya este mismo razonamiento, algún día alguien más lo hará en el futuro, y nosotros habremos pasado del equipo de los que respiran al de los caducados; es la ley de la vida.
Mientras pienso esto, miro con envidia las primeras veces de mi hija. A su edad casi todos los días tienen alguna "primera vez". Uno casi siempre registra y a veces atesora esas primeras veces; en cambio las últimas veces suelen hacerse más frecuentes con los años, y suelen pasar inadvertidas. También es la ley de la vida.
miércoles, 10 de noviembre de 2021
El rey de la selva (literaria)
Todas las familias felices se parecen unas a otras, pero cada familia infeliz lo es a su manera.
Con esta frase comienza Tolstoi su novela, y uno puede entender rápidamente que en una frase bien articulada puede anidar un mundo de sabiduría. Hay quien fatiga un siglo entero sin llegar a pronunciar una frase la mitad de profunda que esta.
Bien ahí, León!
martes, 9 de noviembre de 2021
La distopia de unos, la utopía de otros
miércoles, 3 de noviembre de 2021
Lingua Deorum
jueves, 28 de octubre de 2021
L’esorcismo e la preghiera di liberazione
martes, 26 de octubre de 2021
Butch Cassidy y yo compramos en el mismo chino
El tipo es un ladrón. No estoy haciendo un juicio de valor, simplemente menciono qué es lo que hace para "ganarse" la vida.
Para que el relato sea más cálido, pongámosle nombre. Ricardo, está bien? Bueno, nuestro ladrón se llama Ricardo.
El tipo necesita un pantalón, y por determinadas razones, o tal vez sin ninguna razón, Ricardo no piensa en robar un pantalón. Ni siquiera se le cruza por la cabeza.
Ricardo piensa en robar dinero, y en usar luego ese dinero para comprar un pantalón. ¿Por qué las cosas son así? ¿Por qué los ladrones roban dinero, o mercancías que transforman en dinero, para luego comprar las cosas que quieren, en vez de robarlas directamente?
Y pienso en una banda de forajidos del lejano oeste: roban un banco, una diligencia o un tren, se hacen de un montón de dinero, y se lo gastan todo en el siguiente pueblo en alcohol y putas. ¿No hubiese sido más simple entrar a plomo en el saloon y tomar lo que quisieran directamente?
Pero hay algo en nuestra mente que nos dice que no. Que todos tenemos que tener una ocupación con la cual conseguir dinero para comprar lo que necesitamos. Aunque seamos más transgresores que Billy the Kid, terminamos aceptando el trabajito que nos tocó, y ganándonos el dinerito para las compras.
Y es que no hay cadena más fuerte que la que no se ve.
