
Ya van varias veces que veo una propaganda que te muestra una piba mirando una película romántica (visiblemente emocionada y disfrutando) mientras se escucha la crítica de un periodista que dice que la película es obvia, barata y aburrida. El epílogo dice algo así como: "Necesitamos menos críticos. Necesitamos disfrutar más."
Como me suele suceder, no tengo idea de qué cosa tratan de vender, lo cual significa que como publicidad no es muy efectiva (al menos en mi caso). Sin embargo, más allá de esto, el mensaje está piola.
Criticar es fácil, más fácil que disfrutar. Conzco mucha gente que defiende a los gritos su visión, sus gustos, sus creencias y sus costumbres; y no entiendo como esa gente compagina su infelicidad diaria con su postura de "la tengo clara".
Para mi, tenerla clara significa obtener resultados. Alguien que "sabe" debiera ser felíz, debiera ser exitoso en lo que emprende. Es lamentable la visión del adolescente que se siente piola y defiende su visión, pero tiene más problemas que protagonista de teleteatro.
Ese adolescente somos todos en mayor o menor medida. Ayer estuve con un tipo macanudo, pero medio cristalizado en su papel de tipo piola, que se las sabe todas. Debe ser fácil ser así, la prueba está en la cantidad de gente con esa misma actitud; pero también es fácil criticarlos.
Imagino que la única credencial que lo habilitaría a uno criticar a los demás legítimamente es la propia felicidad, y sospecho que uno critica menos cuando es felíz.
O sea: Critiquemos menos. Disfrutemos más.




