Cómo puede uno siquiera soñar con entender el mundo, luego de enterarse que el té tiene más cafeína que el café?
miércoles, 12 de agosto de 2020
viernes, 7 de agosto de 2020
lunes, 3 de agosto de 2020
Así que usted se las sabe todas?
Es bueno recordar cada tanto que más allá de nuestras certezas, deseos y creencias, nadie sabe a ciencia cierta qué estamos haciendo en este mundo. (suponiendo que estemos haciendo algo).
No lo saben los ricos y famosos, no lo saben el Papa ni el Lama, no lo saben los científicos ni los esotéricos, no lo saben ni el médico que le trata el cuerpo ni el que le trata la mente. No lo saben esos "que se las saben todas".
Y entre todos los que no sabemos, resultan particularmente tiernos (y molestos y no pocas veces peligrosos) los que creen saber.
Y siempre son demasiados...
lunes, 27 de julio de 2020
R. L. Stevenson
El mundo está tan lleno de cosas tan hermosas,que todos deberíamos ser felices como reyes.
martes, 30 de junio de 2020
domingo, 28 de junio de 2020
Sep
Si alguien no entiende una película cuando la ve,
seguramente no la entienda cuando se la expliques.
Reemplace "película" con la palabra que se le ocurra,
seguramente funciona igual...
seguramente no la entienda cuando se la expliques.
Reemplace "película" con la palabra que se le ocurra,
seguramente funciona igual...
miércoles, 17 de junio de 2020
Breve tratado ornitológico
Alfred Hitchcock dirigió Los Pájaros en 1963.
Inspirada en una novela del mismo título de 1952, e incentivada por un hecho real recogido por un periódico de California.
La noticia:
Las aves siempre han jugado en nuestro inconsciente roles muy diversos y emblemáticos: el águila, la paloma, la cigüeña, el buitre, el cóndor, el picaflor, el pato criollo...
En casi todas las épocas han servido para caracterizar y diferenciar posturas radicales y moderadas respecto de los temas más diversos. Siempre hemos escuchado de halcones y palomas...
Tal vez la historia amplifica algunos rasgos y disimula otros, tal vez la lejanía tiñe la realidad de literatura. Tal vez mañana la crónica los nombre como halcones y palomas.
Yo, para mi desesperación, no veo más que gansos y pavos.
Inspirada en una novela del mismo título de 1952, e incentivada por un hecho real recogido por un periódico de California.
La noticia:
Sobre las tres de la madrugada, una lluvia de pájaros se precipitó sobre los tejados de las casas despertando a la población que, asustada por la ofensiva de las gaviotas, salió corriendo de sus viviendas y se defendió con improvisadas antorchas de fuego. Por la mañana, los habitantes de la ciudad se encontraron con las calles cubiertas por los cadáveres de los animales. Las aves, que vomitaron pedazos de pescado -su propia comida-, despedían un hedor insoportable y pestilente
Las aves siempre han jugado en nuestro inconsciente roles muy diversos y emblemáticos: el águila, la paloma, la cigüeña, el buitre, el cóndor, el picaflor, el pato criollo...
En casi todas las épocas han servido para caracterizar y diferenciar posturas radicales y moderadas respecto de los temas más diversos. Siempre hemos escuchado de halcones y palomas...
Tal vez la historia amplifica algunos rasgos y disimula otros, tal vez la lejanía tiñe la realidad de literatura. Tal vez mañana la crónica los nombre como halcones y palomas.
Yo, para mi desesperación, no veo más que gansos y pavos.
viernes, 12 de junio de 2020
jueves, 11 de junio de 2020
sábado, 25 de abril de 2020
Reflexión financiera
La gente guarda su dinero en bancos,
y después se queja de que no tienen respaldo!
miércoles, 22 de abril de 2020
jueves, 16 de abril de 2020
Antonin Artaud - El Teatro y la Peste
Los únicos órganos que la peste ataca y daña realmente, el cerebro y los pulmones, dependen directamente de la conciencia y de la voluntad.
Podemos dejar de respirar o de pensar, podemos apresurar la respiración, alterar su ritmo, hacerla consciente o inconsciente, introducir un equilibrio entre los dos modos de respiración: el automático, gobernado por el gran simpático, y el otro, gobernado por los reflejos del cerebro, que hemos hecho otra vez conscientes.
Podemos igualmente apresurar, moderar el pensamiento, darle un ritmo arbitrario. Podemos regular el juego inconsciente del espíritu. No podemos gobernar el hígado que filtra los humores, ni el corazón y las arterias que redistribuyen la sangre, ni intervenir en la digestión, ni detener o precipitar la eliminación de las materias en el intestino.
La peste parece pues manifestar su presencia afectando los lugares del cuerpo, los particulares punto físicos donde pueden manifestarse, o están a punto de manifestarse, la voluntad humana, el pensamiento, y la conciencia.
Podemos dejar de respirar o de pensar, podemos apresurar la respiración, alterar su ritmo, hacerla consciente o inconsciente, introducir un equilibrio entre los dos modos de respiración: el automático, gobernado por el gran simpático, y el otro, gobernado por los reflejos del cerebro, que hemos hecho otra vez conscientes.
Podemos igualmente apresurar, moderar el pensamiento, darle un ritmo arbitrario. Podemos regular el juego inconsciente del espíritu. No podemos gobernar el hígado que filtra los humores, ni el corazón y las arterias que redistribuyen la sangre, ni intervenir en la digestión, ni detener o precipitar la eliminación de las materias en el intestino.
La peste parece pues manifestar su presencia afectando los lugares del cuerpo, los particulares punto físicos donde pueden manifestarse, o están a punto de manifestarse, la voluntad humana, el pensamiento, y la conciencia.
viernes, 28 de febrero de 2020
Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos; la edad de la sabiduría, y también de la locura; era la edad de la fe, y también de la incredulidad, era la edad de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación. Todo lo poseíamos, pero no teníamos nada; caminábamos directo al Cielo y nos extraviábamos por el camino opuesto.
Charles Dickens
Historia de dos ciudades
lunes, 9 de diciembre de 2019
Miau-to
Un auto atropella a un peatón. Cinco segundos despues ya hay una multitud disfrutando del espectáculo.
Entre los más arrojados, aparece uno que se identifica como médico. Con aplomo profesional da las primeras indicaciones.
Dos minutos después aparece otro galeno.
Con la misma firmeza que su colega, hace su propio diagnóstico y tacha al primero de curandero e ignorante.
La multitud toma partido por uno u otro, y la situación comienza a tornarse peligrosa.
Cada doctor, secundado por una pequeña turba enardecida; se dedica a cuestionar y desautorizar a su contrario.
El accidentado, aún tendido sobre la calle, fallece agradecido de haberse topado con tanta buena gente preocupada por su salud.
Fin
PD. Mañana asume el nuevo gobierno.
lunes, 2 de diciembre de 2019
Por qué nadie explica estas cosas a los niños?
Aquellos que demandan respeto deberían mantener conductas respetuosas.
Tiene sentido?
Parece que no...
Tiene sentido?
Parece que no...
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