Recientes teorías indican que la mano humana habría evolucionado hasta su forma actual para amoldarse a la forma de las glándulas mamarias de las hembras de la especie.
Dicha teoría, sumada a la proliferación de los implantes mamarios harían sospechar que, en un futuro, la mano humana crecerá de tamaño en forma considerable.
Aún resta analizar el impacto que tendrá en la futura economía mundial el incremento en el precio de los guantes.
